
Algunas personas "aman demasiado", a veces al final llegan a tal punto que dan todo, quedándose con una amarga sensación de vacío.
En este momento entra en escena el amor secundario, el tan mal llamado amante, ya que con la amargura existente del vació sembrado, hacen tomar a este "amante" para utilizarlo como objeto de uso personal, al cual se le manipula y maneja a libre antojo, sin tener en cuenta, pensar o sentir que este amante también es una persona que aparte de satisfacer los deseos personales de quien la usa, esta tiene sentimientos y necesidades que muchas veces son menoscabados.
Con el tiempo el Amante se convierte en amor y el juego pasa a la realidad y las cosas van en serio, El riego es que la otra persona se vuelva tan importante que no se pueda "vivir sin él o ella", o mejor dicho, que su ausencia (aunque sea temporaria) produzca mucha angustia y sensación de abandono.
Al principio ocurre que para disimular la distancia mientras estamos cerca, la llamas varias veces al día, haces regalos (cartas, caramelos, detalles) etc., hacer las mismas actividades, ¿compartir todo? o ¿imposibilidad de despegarse?.
Esto que pareciera normal en una primera etapa del enamoramiento, puede volverse un problema en otros momentos de la relación.
Pues con frecuencia aparecen los controles, las demandas excesivas de atención, los celos desmesurados, se cierra el círculo de amigos porque "como se aman deben" estar siempre juntos... Cada vez el vínculo se hace más simbiótico y la menor señal de autonomía se vivencia como una herida profunda y/o como un acto de desamor, o te reclaman que das un trato de a las patadas.
Con el tiempo uno de los dos se convierte en el dador y el otro en el receptor; la pareja se torna despareja. En consecuencia, ambos se pierden la posibilidad de pedir, de extrañarse, se ser distintos, de ser uno mismo y de estar uno con el otro pero de verdad.
Me refiero a esto de "quisiera o me gustaría ir al cine con tigo", "tengo ganas de llamarte" y no "es obvio que al cine vamos juntos", "es rutina que a tal hora nos llamemos por teléfono". La mayoría de las veces estas órdenes no son verbalizadas pero implícitamente están, por eso que mencioné antes, si a uno de los dos se le ocurre ir solo al cine con amigos, se interpreta como que algo anda mal en la pareja, dado lugar a las peleas, confusiones y demás menesteres.
En estas relaciones se pierde esto de ser dos individualidades compartiendo un mismo rumbo, se confunden, se fusionan y actúan como si fueran uno solo.
Cuando la pareja solo funciona en lo sexual, se diría !que rico es esto¡... pero hasta ahí, después del sexo no hay mas nada, y eso es deprimente... todo lo demás habrá ido desapareciendo poco a poco, es como cenar en familia, donde ningún miembro de esta se habla entre si, es desagradable, verdad?
La relación de aquel amante que se volvió Amor para luego convertirse en rutina, llegara al momento en que ya no haya más remedio que separarse, y volver al inicio de este relato. Un circulo vicioso que si no lo evitamos, nos abrazara como lo hace la droga con un delincuente.
Alimentemos nuestras relaciones con detalles pequeños, Alimentemos aquel amor con esperanzas, No sembremos falsas expectativas a quien nos acompaña, seamos sinceros, honestos y demostremos que queremos mucho dando sin esperar recibir, para no caer en la rutina diaria, tratemos de no dejar morir la unión, porque cuando ocurra, si llegara a ocurrir..., entonces sabremos lo que hemos perdido.