Mientras aguardo y sonrio...Detenido a la orilla del andén, lo vi avanzar como un monstruo indetenible hacia mi, era la crónica de un destino anunciado.
Cuando abrí los ojos, vi vuelta realidad aquello que para era una pesadilla, sintiéndola inalcanzable, pero por mas que corrí, esta me alcanzó.
Más allá de la tristeza y los lamentos, siempre debo recoger las enseñazas y los aprendizajes que me dejan los aciertos y desaciertos que logre con mis decisiones que tome en la vida.
Con la empalizada casi desmoronada, solo alcanzo a decir dos cosas.
- La grandeza del hombre esta en saberse levantar después de haberse desplomado.
- En las chiquitas, es cuando descubrimos quien de verdad es nuestro aliado, nuestro compañero y nuestro amigo.
El Interés, y la imadurez muchas veces disfrazan la verdadera intención de algunas personas.
Hoy estamos cerrados. Mañana NO. Sigo aguardando, sigo sonriendo













